Desde las sombras de un callejón derrumbado, Zombie Walker C (Caminante Zombi C) aparece con un gesto torcido, como si recordara vagamente cómo se camina. Sus piernas arrastran barro y restos, y el cuerpo se inclina hacia adelante, guiado por un instinto simple. En sus manos no hay armas dignas, solo uñas y desesperación. A veces se queda quieto, escuchando, y luego reanuda la marcha como si alguien tirara de un hilo invisible. No es el más fuerte, pero sí el más constante. En una noche larga, su perseverancia puede ser la diferencia entre huir… o unirse a la horda.