El Orden Inmortal viste mármol y encaje para ocultar su sed de sangre. En la corte, Vermillion atrae cortesanos y víctimas mientras sus inquisidores rompen a los disidentes y canibalizan salones con sus dientes. Al ritmo de bailes y máscaras, los cuerpos se levantan como guardias acorazados y bestias de carne, son vampiros. Un dragón encefálico merodea criptas usando mente y tentáculos. Cuando la peste de plata o la fe tambalean, la esperanza toma forma en sus alas de platino. Bahamut desciende, restaura a los justos y reduce a ceniza la soberbia del vampiro y su corte.