Bajo ríos de magma en las salas de Vorgul marchan los Dumlok endurecidos por Jotunn y Slathaai mientras la nueva estirpe Magmaforged avanza envuelta en armaduras que arden como vidrio vivo. Delani Dragonlings escupen calor sin alas con jinetes que sobreviven a mordidas y quemaduras. Goldrun habla poco y todo se inclina. Thorgdur the Horned ríe ensangrentado entre garras gemelas. Gemma desmonta altares a mazazos y no obedece a nadie. Ignivara the Devastator abre la roca con hachas de obsidiana rumbo a Yaldain. En Omuba cada chispa es juramento y condena.