Desde la hondura de Faldorn brota una marea roja que desgarra caravanas y senderos mientras los Warhog Riders irrumpen en tromba con lanzas oxidadas y monturas cubiertas de pinchos. Warchief Girroz The High unifica tribus bajo el puño de Grimbog y su martillo hechizado, mientras Hobgrog the Brewmaster aviva la matanza con brebajes rabiosos y venenos indecibles. A su lado, Grenia the Shaman ciñe maldiciones al viento y la Hobgoblin Catapult hace llover ruina. Cuando Bloodtusk embiste, Rotvar tiembla. Quien escuche su bramido solo tiene dos destinos huir o arder.