Desde el espesor del Veilwood emergen guerreras sin amo que juraron proteger sangre noble aunque la ciudad de Anphitria las negara. Veiled Panther Riders cruzan la bruma en silencio con Pantheras de ojos dorados mientras Leona Stygephonos gobierna la emboscada a golpe de hacha. Orphale susurra futuros velados y Xendra convierte su claymore en danza feroz. En cuevas hondas late la Devouring Hydra y cada luna recibe tributo para contener su hambre. La Hermandad vive por filo y juramento sabiendo que el bosque cobra cada duda con acero o sombra.