Desde grietas ardientes en el vacío emergen legiones templadas en caos mientras los Basarakh marchan con cuernos y mandíbulas de hueso, escoltados por Belzatu que muerden como hogueras vivas. Moloch cae como tormenta de fuego y cuatro brazos, Asmodeus abre en silencio la piel del mundo y vuelve ejércitos polvo. Detrás urde Draiken Zestirot, Devourer of Worlds, reescribiendo voluntades y sellos. En el Shattered Aetherium los Malakim resisten chispa contra marea, pero cada choque sacude la barrera de Mundus y anuncia un juicio que no pedirá permiso.