Rathmire arde bajo verdades retorcidas, mientras las murallas rugen y los juramentos se rompen. Tras los escudos avanza el Knight of Valor, descargando una escopeta de dispersión y operando un cañón, decidido a frenar a los elfos convocados por Vallana. La respuesta corre desde los tejados, centinelas lunares con espadas, guardan la posición. Desde el bosque surge un dragón de espinas cuyas anillas aprisionan, mientras en los callejones una hidra enrosca a los desafortunados en su ponzoño. Sobre todos ellos planea Decept cuya locura transforma la batalla en obediencia.