Envuelta en un aura de autoridad ritual, Grenia the Shaman (Grenia la chamana) encarna el vínculo entre la violencia tribal y las fuerzas oscuras que la sostienen. Su presencia no impone por masa, sino por una solemnidad áspera, tejida con fetiches, pieles, símbolos y la seguridad de quien habla con espíritus que otros temen nombrar. Parece una guía de tormentas, augurios y sacrificios, capaz de convertir humo, huesos y barro en presagios útiles para la guerra. Cuando alza su poder, la horda no solo escucha a una consejera, escucha a la voz que interpreta el hambre ancestral del clan.