Sin prisa y sin ruido, Nocturne Assembly Walk (Asamblea Nocturna, Marcha) avanza con las dos hojas colgando, listo para desenvainar en un parpadeo. El cuerpo se mantiene relajado, pero los hombros están preparados para el giro rápido, la estocada limpia, la captura sin testigos. Camina como quien recorre un territorio propio, incluso entre ruinas, porque la ciudad de noche pertenece a la Orden. Su mirada no busca pelea; busca confirmación. Cuando pasa junto a una puerta cerrada, no duda: sabe quién está dentro, qué teme y cuánto tiempo le queda.