Entre telas, adornos y pieles, Ulric the Quartermaster (Ulric, el pertrechero) se presenta como el engranaje que vuelve posible cualquier expedición. No es héroe, pero sin él los héroes pasan hambre. Su vestimenta sugiere variedad de texturas y bolsillos, como alguien que siempre guarda algo útil… o comprometedor. Ulric compra y vende lo que la aldea produce, y lo que trae el camino: herramientas, provisiones, recuerdos de guerra. En una historia, puede ser aliado indispensable o tentación peligrosa: el que te equipa para salvar a alguien, o el que te vende cuerda para ahorcarte con tu propia ambición.