Sobre un suelo de huesos, Undead King (Rey no muerto) se alza como el puño visible del linaje roto, un tirano de carne maldita y autoridad brutal que gobierna a los suyos mediante miedo, lealtad forzada y una fuerza casi imposible de abatir. Su silueta colosal, coronada por harapos y hueso, lleva el peso de innumerables conquistas y de una servidumbre absoluta hacia Velkaran. No es un rey por símbolo, sino por dominio real sobre necrófagos, bestias y guerreros deformados. Cuando entra en combate, cada golpe parece dictar obediencia, y cada orden suena como una condena irrevocable.