Con el pecho henchido y las alas tensas, Thunderbeak the Gryphon Wild (Thunderbeak, el Grifo Salvaje) es un relámpago de plumas y garras, indomable como la tormenta. Su pico parece hecho para partir hueso y escudo, y su mirada tiene la frialdad del depredador que no negocia. No es montura dócil; es señor de los riscos, criatura que elige a quién tolera y a quién destroza. Cuando se lanza, el aire se llena de viento y terror, y el impacto llega antes que el grito. En su presencia, incluso los valientes bajan la voz, como si el cielo escuchara.