Sin arnés ni mediación que lo suavice, sin equipo humano, el desorden se siente más primitivo, como si la naturaleza misma hubiera reclamado la escena. En Therizinosaurus Accident Solo Wild (Therizinosaurus del accidente salvaje), las garras inmensas, el torso pesado y la rara elegancia herbívora crean una figura inolvidable. No inspira solo fuerza, también asombro, porque parece hecha para abrir paso, sostener escenas enteras y dominar cualquier composición por pura escala. Domesticado o libre, mantiene un aura imposible, como si perteneciera a una era más grande que la memoria.