El impulso de Siri Run (Siri Corriendo) es puro instinto afinado por disciplina: cuerpo inclinado, pasos rápidos y manos listas para cambiar de arma sin frenar. Su atuendo favorece la movilidad, y aun así conserva esa elegancia dura que distingue a su gente. Corre para flanquear, para avisar, para rematar; corre porque la velocidad, en su mundo, es supervivencia. En los bordes del combate, su silueta atraviesa la confusión como una chispa. Donde otros tropiezan, ella se desliza. Y cuando alcanza al enemigo, la carrera termina en corte o en flecha.