En lo alto, donde el viento corta como acero, Helga on Gryphon (Helga sobre Grifo) domina el cielo con la autoridad de una guerrera nacida para mandar. El grifo extiende sus alas como un estandarte vivo, y Helga se mantiene firme, mirada al frente, como si la caída no existiera. Desde esa altura, la batalla se vuelve tablero y los enemigos, piezas frágiles. La pareja desciende con precisión feroz, garras y decisión, golpeando donde más duele. Cuando su sombra cruza el campo, las filas se encogen: no temen solo al ataque, temen al juicio que llega desde el aire.