En los Juncos Susurrantes el invierno no termina. Scythos, el wyrm blanco, cazó a los clanes hasta volverlos carroñeros, entre saqueadores vagir, magos de escarcha y manadas de frosthorns que arrollan como avalanchas. Entre ruinas merodea Thulgar, gigante exiliado que lanza témpanos como lanzas y sueña con quebrar al tirano helado. Cuando la ventisca calla, despiertan horrores, trolls de ventisca, espectros de hielo y el Yeti Abominable, montaña que camina. Por encima ruge Verglas, la Bestia Invernal, que clava jabalinas de hielo y deja al mundo liso, resbaladizo y silencioso.