Bajo un cielo partido por relámpagos, los Soulforged avanzan en silencio con hachas que chisporrotean y escudos que estallan en impulsos radiantes. Desde lo alto desciende Celestian Prime, alas encendidas, su Vorpal Blade abre brecha y una onda de luz repara a los suyos mientras derriba a los impuros. A ras de ruina ruge Solarion, bestia de fuego blanco que purga callejones con embestidas y rugidos cegadores. Entonces la tormenta adquiere forma y Boltryx sacude murallas de piedra y voluntad. La pureza reclama la ciudad sin mirar atrás.