Cierra el grupo Doomstride Walk Wild (Doomstride marcha salvaje), una versión libre de la montura espectral que avanza con calma feroz, dueña de sí misma y del terreno maldito que pisa. Sin silla ni jinete, la criatura conserva toda la nobleza de su estirpe, pero la muestra desde una independencia antigua, casi totémica. Su caminar no expresa docilidad, sino dominio silencioso, como el de un espíritu bestial que patrulla las fronteras del cementerio eterno. Es una presencia de largo aliento, más inquietante por su seguridad que por su violencia. Donde pasa, la noche parece aceptar que esa senda le pertenece.