Con la sonrisa de quien siempre calcula, Ulric the Quartermaster Bust (Ulric, busto del pertrechero) deja ver a un mercader curtido, útil y peligrosamente listo. Sus rasgos expresivos hablan de trato duro y ojos que pesan mercancía… y personas. Ulric conoce la diferencia entre un aventurero honesto y uno desesperado, y cobra en consecuencia. En el pueblo, es esencial: gestiona suministros, consigue cuero, cuerda, clavos y secretos. Puede vender una antorcha o la ruta para evitar una emboscada, y en ambos casos te hará sentir que la idea fue tuya.