Con mirada lateral y paso medido, Townsfolk Woman C (Mujer del pueblo C) parece hecha para historias pequeñas que acaban siendo grandes. Tiene ese aire de persona que observa más de lo que habla, y por eso sabe demasiado. En una campaña, puede ser informante, superviviente, víctima que se convierte en aliada o la que abre una puerta cuando nadie mira. Sus rasgos expresivos la vuelven humana, imperfecta, real. No necesita magia para influir: le basta con entender a la gente. Y si la aldea se tensa, ella será de las primeras en notar que algo no encaja, incluso antes de que suene la alarma.