Entre hierbas negras y barro frío, Regular Tombstone Arm (Lápida Común con Brazo) se alza como un nombre que el tiempo no quiso borrar del todo. La piedra, sencilla y gastada, conserva grietas donde se acumula la humedad y, a veces, susurros. No es un monumento heroico: es un marcador humilde, perfecto para cementerios sin gloria y fosas anónimas. Sin embargo, su presencia pesa; alrededor, el aire parece más denso, como si la tierra recordara. Algunos juran que, si se pronuncia el nombre en la noche, algo responde desde abajo.