Desde la corte de musgos eternos, Thalenar Evergreen King (Thalenar, Rey de los Siempreverdes) camina con armadura de pétalos endurecidos y un cetro-lanza que florece al contacto de su voluntad. Sus ojos guardan el recuerdo de primaveras que aún no han nacido, y su voz dicta pactos entre bestias, ríos y estrellas. No gobierna por hierro, sino por ejemplo: donde pisa, la corrupción retrocede; donde mira, despiertan semillas dormidas. En tiempos de asedio, convoca al dragón y a los arqueros hoja, forjando una muralla de luz verde que no conoce ocaso.