Cuando el botín cambia de manos, Goblin Monk A Guard (Monje goblin A guardia) aparece como una presencia imprescindible en la banda. el pequeño saqueador luce armaduras desparejas, dientes afilados y una sonrisa demasiado segura. Al final del choque, busca algo brillante, y si no lo encuentra, lo inventa. Se mueve con astucia, usando humo, ruido y trampas para convertir la desventaja en victoria. Su papel es claro, correr, cubrir, lanzar, tocar el tambor o proteger el botín con uñas sucias. En su rastro quedan risas, huesos y promesas rotas.