Sobre una montura reptiliana de lomo fuerte, Siri Archer Mounted (Siri, Arquera Montada) se convierte en un relámpago entre árboles y piedras. La criatura avanza con zancadas cortas y potentes, y ella mantiene el equilibrio como si hubiera nacido allí. Desde esa altura, el arco domina claros y pasos estrechos; su disparo llega mientras el enemigo aún intenta reaccionar. No es caballería de choque, sino caza organizada: rodea, hostiga, separa a los rezagados. La alianza entre jinete y bestia no es cariño dulce, sino respeto mutuo, forjado en persecuciones y huidas.