En el umbral de la capilla profanada, Darknight Axe Stand (Caballero oscuro guardia con hacha) luce una armadura de placas astilladas, coronada por púas y bordes serrados que atrapan la luz. En sus manos lleva un hacha pesada de filo irregular y remaches oxidados, y permanece firme, hombros anchos, guardando un paso estrecho como estatua de guerra. Dentro del yelmo no hay calma, solo dos voces, una suplicando y otra riendo, empujándolo a repetir atrocidades. Donde pisa deja un halo de corrupción que quema como frío, perfecto para romper formaciones y forzar retiradas.