En la frontera donde termina el reino y empieza la nada, Locust Spear Attack (Langosta Lanza Ataque) aparece como guardián de plaga; su silueta inquieta, casi insectil, se mueve con una precisión fría, como si escuchara un zumbido que nadie más oye. En el instante del choque, descarga su fuerza con una violencia medida, buscando el punto débil sin perder la compostura. En su cometido, acecha flancos, corta retiradas y abre brechas con golpes rápidos, dejando tras de sí un miedo que se pega a la garganta. No lucha por gloria: lucha por hambre, por mandato, por la marea oscura.